8.- Profesora Susi Soba Rojo: columnista de hoy
Aparecen voces de otros tiempos
Un día suena el teléfono de mi casa y aparecen voces de otros tiempos.
De aquéllos en que yo iba al Pellegrini, y junto a unos chicos, hablábamos de viejas historias.
Aquellos chicos, hoy señoras y señores “grandes”. . . bueno, todo es relativo.- Y me invitan a conversar sobre recuerdos compartidos a lo largo de muchos años.
Ellos pasaron seis años por la escuela; los difíciles años de la adolescencia.- Yo, cuarenta y cinco . . . en los que año a año, mañana y tarde, entraban en mi mundo, se acumulaban y sumaban cientos de jovencitos, cientos de nombres, cada uno cargando problemas –tristes o propios de la edad-, que yo muchas veces ignoraba. Para ellos fue su adolescencia.- Para mí, el transcurso de mi vida, en sólo una de sus facetas. . .
Porque todos tenemos múltiples aspectos en nuestras personalidades.
Y comenzado el diálogo, entramos en el túnel luminoso del tiempo y la memoria.
Esa noche la reunión fue con una chica Pato y un muchacho Edu: teníamos en común un Pellegrini, teníamos cada uno un Pellegrini. . .
-¡Susi! Estuviste cuarenta y cinco años en el cole? .. . (deben de haber calculado que era el tiempo de sus vidas )
Y claro, dedujeron, vi y vivi el Pellegrini de la segunda mitad del siglo XX, del siglo pasado . . . ¡Dios ! Eso es historia...
Y como trasfondo, una muy dinámica, cambiante y vertiginosa Historia Argentina y lógicamente, una dinámica cambiante y vertiginosa transformación de la Escuela Superior.de Comercio “Carlos Pellegrini”.
Con hechos que nos fueron moldeando y que nos hicieron sentir y vivir múltiples y variadas emociones.-
Nuestra ideología y sentimientos se moldearon en esas circunstancias. . .
Nuestra memoria acumuló datos. Nuestra memoria también desechó datos. . .
El teléfono volvió a sonar varias veces, y con cada una, nuevos o viejos recuerdos, asociaciones, comentarios.
Y surgirán en mi cabeza diálogos con personajes que en otros tiempos fueron contacto cotidiano, y ahora estaban en mi imaginación, detenidos en el tiempo y con diálogos que no sé si fueron o yo los “recreaba”.
Pasaban por la pantalla de mi cabecita el Dr. Hilmar Digiorgio (rector del colegio entre 1956 y 1962) , Raúl Vela Huergo, Enrique Grande (médico y premiado autor teatral), el Dr. Félix Etchegoyen, el “temido” Sabaté Zinny, Angeles Sabor y Riera, el Ing. Biolcati ( rector del Pellegrini entre 1962 y 1971), María Luisa, su hija, poeta y entusiasta, Julieta Carranza, María Rosa Labastié, Osvaldo Giorno, Elena Chiozza, María Renée Cura;
Ya más acá, Dora Di Sarli, su hermana Cristina, las dos Martas de la historia Etchart-Douzón, Hilda Colela, Marisa Casey memoria viviente del colegio y tantas caras de secretaría, preceptores, biblioteca...
Carlos Mora, con su seriedad y palabra, ¡estupendo!
José Marqués..., paro...!
Miles de nombres, mi Dios, esto ya parece..., no sé qué...
¡Ojo! No son sólo nombres escritos; son seres humanos que viven en mí, algunos o varios ya no están...bueno, sí viven, están, desde el momento que yo los recuerdo y recreo.
Además, Raúl Vela Huergo siempre decía que cuando rememoráramos algo, no nos pusiéramos melancólicos, eso es pasado, y que había que buscar la veta graciosa, de humana comprensión, que nos llevara a la sonrisa positiva...
SUSANA SOBA ROJO

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