viernes, 23 de agosto de 2024

Entrevista para la polemica: Profesora Susana V. de Piccardo EL PELLEGRINENSE 2003

 



Marzo de 1973


La fórmula Cámpora-Solano Lima se impone abrumadoramente en las elecciones presidenciales. 

A partir de entonces, con el cambio de gobierno, cambian las autoridades en el colegio.

Se produce un cimbronazo entre la vieja y la nueva época. Viejos profesores son cuestionados y removidos; nuevos profesores, más jóvenes, más comprometidos políticamente, en su mayoría de izquierda, comienzan a hacerse cargo de las cátedras de Historia, Derecho, Filosofía y demás materias humanísticas.

Todo esta en ebullición. Todo es cuestionado. El país y el colegio son un hervidero. Corren vientos revolucionarios.  


Mientras tanto, en el viejo edificio de la calle Charcas, los somnolientos y uniformados alumnos de la Escuela Superior regresan a clase. Para ellos, ha comenzado 4º Año. 

De pronto, aparece ella...la profesora de química, ¿una profesora más? Una mujer con labios pintados profusamente y mirada exaltada. Pronto llenará  la pizarra con  sus queridos carbonatos, y enloquecerá a más de uno de los desprevenidos compañeros. 
Al poco tiempo, demostrará su impaciente e intolerante personalidad. Los aplazos serán sus notas más difundidas. 

Tiempo después, en un hecho sin precedentes en la historia del colegio, los alumnos  de la 3º y 4º división se reunirían en Asamblea y decidirían su destitución casi por unanimidad. Las autoridades “revolucionarias” del colegio acatan la medida. A partir de ese momento, sería remplazada en la cátedra por la profesora Vivian Burgos, “la chochi”.

Veintiséis años después, este cronista, ex alumno de la cuestionada profesora,  va en búsqueda de su testimonio. Señores, con ustedes, el terror de la cátedra de Química de Cuarto Año, la profesora Susana Carmen Viñuela de Piccardo.



Entrevista Telefónica

-Profesora, ¿cómo le va ? Le habla Eduardo Gruz, se acuerda de mí ? La estoy llamando por el reportaje para la revista del Pellegrini. 

-Ah! ¿Cómo le va? Mire Gruz, decidí no darle la entrevista. Le voy a explicar por qué: yo personalmente no tengo muchas ganas de revolver el pasado. Mire Gruz, hasta pienso que Ud. puede salir perjudicado con esta entrevista. 
¿Sabe lo que pasa? Por mejor que esté escrito su artículo, la gente de ahora no va a tener idea del contexto en que se desarrolló todo este episodio y entre la gente de su generación, que es a la que realmente le va a interesar todo esto, Ud. va a tener detractores !
Yo cumplo 50 años de egresada del secundario y paso por la puerta de los colegios en que he estado, ya sea como alumna y como docente, y la verdad es que me da asco ver cómo están las escuelas a tal punto que no me atrevo a subir. Ud. no va a poder escribir este tipo de consideraciones.
¿Por qué no hace un artículo neutro, menos controvertido, acerca de sus vivencias como estudiantes ?

-Profesora, para mí es decepcionante que Ud no me otorgue esta entrevista. El episodio que Ud. protagonizó en la década del '70 es muy rico en matices e interpretaciones. Su testimonio significaría un aporte para todos nosotros, un motivo de reflexión. Por otro lado, mi intención es seria y respetuosa.  

-¡ Se trata de un episodio tan controvertido ! Yo sentí en ese momento como si hubiera contraído una de esas enfermedades infectocontagiosas. El destino me puso a mí en ese momento en el candelero, no sé por qué. Pero le digo que no me quedó ningún resquemor ni rencor.
Yo pienso que "el mayo del 68 en París" no fue en vano. Yo pienso que la decadencia empezó en en el Carlos Pellegrini y luego en el CNBA. El derrocamiento de Illía fue muy grave.

-Profesora, ¿a Ud. la echan del colegio por cuestiones académicas o políticas ?
No, momentito. Yo no fui echada del Pellegrini. Le explico: en agosto del /73 fui separada de la cátedra. No podía dar clases frente a los alumnos, pero igual tenía que asistir a la escuela, tenia que firmar mi presentismo, pero cobraba mi sueldo normalmente. ¿Ud. se acuerda que cuando sube Isabel manda la intervención de Ottalagano y se cierra el colegio?

Sí, se cierra por un mes. Nos echaron al reanudarse las clases.
Cuando se reanudaron las clases, yo pedí licencia para seguir estudios en la facultad, y en marzo del '76, renuncié definitivamente  porque se me habían abierto otras perspectivas de trabajo más importantes.

¿Cuántos años fue profesora del Pellegrini ?
Mi curriculum es tan largo que no lo recuerdo.
Habré sido profesora cuatro o cinco años. Yo tenía pocas horas de cátedra, tan sólo dos divisiones 

¿Fue profesora del Colegio Nacional de Buenos Aires durante más tiempo ?
Efectivamente. Fui profesora del CNBA desde el 62 hasta el 74.

¿Ud. renunció al CNBA?
No, en el 73 me echaron.
Gruz, a mí me parece que Ud. me está haciendo la entrevista por teléfono . . .  

-Profesora, ¡no se enoje conmigo!
Yo no era titular en el Buenos Aires, así que estaban en todo su derecho de echarme. Siempre dije  que la política debe estar fuera de las aulas. A mí varias veces me dijeron si quería afiliarme a algún partido politico y yo dije que no, que mientras fuera docente no me iba a afiliar a ningún partido porque ello implica un embanderamiento que no corresponde.


¿Por que se ensañan con Ud.? ¿Qué adujeron las autoridades para separala?
No sé, pero escúcheme Gruz, hubo gente que la pasó mucho peor . . .

-No sabía .
Hubo momento dado en que se corrían rumores contra la moral de la gente ¿Ud no lo sabia? 

-No profesora.
Susana Cevallos, ¿la conoce?

-La profesora de inglés, claro.
Mandaban anónimos a distintos lugares diciendo que era amante de tal o cual persona. A Susi Cevallos le hicieron la vida imposible. 
Además, por ejemplo, ella llegaba a un aula y le decían:-  No, profesora, Ud. esta equivocada.
Y le cambiaban los horarios sin más trámite, sin comunicarle. Había gente desesperada, se lo aseguro. Hubo gente que pedía licencia por nervios. Hubo muchisima gente así.

¿ Había diferencias políticas detrás de todo esto? 
-A la que la cuestionan por razones politica es a otra profesora a la  que  tuvieron a mal traer, Carmencita. No recuerdo ahora su apellido.

-Me resulta familiar ese nombre.
-Si, una bajita, muy menuda.
¿De que materia?
Historia.
- A ver . . . Yo tuve en primer año a Sottile 
-¡ Ah, sí ! Es Carmen Sotile, bajita, muy menuda Bastante ligerita ella.


Risas

-Esa profesora era lamentable.
-Bueno, ¡a ella la echaron ! 

¿Pero, y a Ud. por qué la separaron?
-Mire, no sé. En el Buenos Aires me aclaran que se debe a que no me adapto a las nuevas normas pedagógicas, pero en el Pellegrini no me dieron ningún tipo de explicaciones. Mire Gruz, hay matices, hay cuestiones metodológicas y de filosofía detrás de  la enseñanza. La química también tiene sus cuestiones filosóficas. A los que empezamos por sistemas materiales, los que vamos de lo macroscópico a lo microscópico pertenecemos a una determinada escuela y en cambio, los que empiezan por ondas pertenecen a otra corriente. Estas diferencias metodológicas despiertan resquemores. Otras veces hay diferencias de índole filosófico: hay mucha envidia y competencia. 
Yo era cuestionada, por ejemplo, porque no faltaba nunca. 

-¿Era bueno el nivel de la cátedra de química en el Pellegrini? 
-Me da la sensación de que el nivel de los profesores era bueno pero era inferior al del Buenos Aires. Y como en todas partes y épocas había algunos que daban clase y otros que no. En el Buenos Aires he escuchado que hacia 1920, había algunos profesores que iban a dar clase de smoking y todavía con algunas copas de más de la noche anterior. Pero mire que a mi no me consta  . . . 
Risas

-Profesora, le quiero preguntar algo .
-Ud. me está haciendo el reportaje! (sonrie). . . 

-Lo ultimo, ¡por favor !
Ud era muy exigente. Mandaba a examen a muchos alumnos, a la mayoria. Ud era famosa por esa razón, tanto en el Buenos Aires como en el Pellegrini. Quiero saber cómo concibe Ud. la educación, su manera de transmitir sus conocimientos. Ud. era consciente de su nivel de exigencia. ¿Le parece que ésa es la forma más apropiada de enseñar y  generar interés entre los alumnos? 

-No sé Gruz, pero a mayor nivel de autoexigencia, mayor es el nivel de conocimiento que se adquiere. 
¿No le parece? Hay profesores que  conozco que no completaban la mitad del programa. Esos no eran cuestionados. Además, en la educación, como en tantos otros ámbitos deben haber premios y castigos.
A mayor exigencia mayor nivel y mejor preparación para las materias siguientes. Antes también teniamos profesores exigentes pero esto no era motivo de cuestionamiento. Era normalmente aceptado.
¿Ud. sabe qué rigurosa era la profesora Repetto ?


-Repetto, ¿la autora de los libros de Matemática ?
-Celina Repetto, si.  De treinta y seis alumas, eximía a tres ó cuatro alumnos, nada más. Cada materia en el secundario tiene su función de ser y donde Ud. no exige, Ud empieza a arrastrar baches que  lo perjudicarán en un futuro.
Además cuanto más materias abarca mejor, porque Ud. tendrá mayores elementos para elegir la disciplina a la cual Ud. se va a dedicar en su vida ! Antes se estudiaba mucho más y se cuestionaba menos. 
Yo fui profesora de la Universidad de Belgrano y quise implementar el examen de ingreso. ¡Me quisieron tirar por la ventana !

Profesora, ¿volvió alguna vez a alguno de estos colegios de donde fue separada ? 
-Si. Volví al CNBA a dar unas clases fuera de programa. Me emocioné a tal punto que Ud. no podría imaginar.Vine a casa y me puse a llorar desconsoladamente. Fue una emoción volver a ver el colegio y verlo tal como yo lo había dejado tantos años atrás! 

-¿ Ud. después fue profesora de  otras instituciones?
-Fui profesora de la Universidad de Belgrano, de la Universidad del Salvador,  de la Facultad de Derecho UBA, en la cátedra de criminalística, tuve una cátedra de Quimica para peritos calígrafos (UBA). También trabajé también en el CONICET en un programa de enseñanza a profesores a distancia. Participé de un congreso en la UNESCO. Fui autora de muchas publicaciones. 

Ud tiene un muy buen nivel académico, excelente!
-Pero en ciencia yo puedo decir con respecto a Ud, que tiene de quimica conceptos del secundario que estoy más entrenada que Ud; los niveles son relativos: entre la ciencia y yo hay mucha mayor distancia que entre Ud y yo en la materia . . . 

-Profesora, no la escucho con resentimiento, a pesar de todo!
-De ninguna manera. Yo le estoy muy agradecida a Dios por todo lo que me dio. Tengo una linda casa, una hermosa familia. Mis hijos, que han seguido mi pasión por la ciencia y por la educación. Tengo unos hermosos nietos.  ¿Qué más puedo pedirle a la vida? Trato de apartar todo lo negativo que me ha sucedido y rescatar todo lo bueno, que no es poco.

-Profesora, finalmente me dio la entrevista
-Sí, ya lo creo.

-Espero que no le haya incomodado tanto.
-No, no Gruz, ¿pero sabe que le voy a pedir ? Su número de teléfono, porque un día lo voy a invitar a tomar un café pero con la condición de no hablar de nada de esto.
¡Ah ! Y otra cosa. Yo sé que Ud es muy pícaro y que este reportaje va a ser publicado, así que avíseme cuando salga el número de la revista.

-De acuerdo profesora. Le prometo que la próxima vez que nos juntemos, no la voy a torturar con otro de mis reportajes.

Risas 

Gracias profesora, y hasta pronto. Estaré en contacto con Ud
-Chau Gruz, muchas felicidades para Ud. y su familia.

Fin de la Entrevista. 




Invitación a mis compañeros

¿ Si hubieras estado en mi lugar y en el de mis compañeros cómo hubieras votado? Por la separación de la profesora o por su continuidad ?
Me gustaría conocer tu opinión para generar un diálogo y un debate entre todos.






                                                                                                                                                                                                                                                                                              




6.- Opiniones de los compañeros


    Estimado Eduardo


Mi nombre es Daniel. Soy egresado del Pellegrini del año 1976 y cargo con la enorme responsabilidad de haber sido uno de los alumnos de la entonces 3º 3a de 1974 que -contrariamente a lo que vos exponés- generó el expediente por el que entiendo, las autoridades de turno del colegio aprovecharon para sacarse de encima a una buena profesora titular, rígida en sus conceptos y en sus juicios.

No sirve decirte ahora que yo no estaba de acuerdo con lo que se estaba haciendo. Mis compañeros más cercanos lo sabían, pero vaya uno a saber. La inseguridad adolescente no te permite mantener siempre la autonomía de criterio y aún manifestando mi disconformidad en la discusiones que teníamos en la división, firmé la petición que derivó en aquella suspensión. 

Tu reportaje  produjo en mí una serie de sentimientos contradictorios, y mas contradictorios a medida que iba avanzando en su lectura. La  Piccardo era una Profesora Titular, lo que significa que había accedido a su cátedra por concurso de oposición y antecedentes.

Hoy como ayer y casi siempre, la proporción de Profesores Titulares sobre el cuerpo docente total de la escuela es y fue mínima.


En primer lugar me indignaba tu actitud de publicar un reportaje no autorizado, violando la confianza que te estaba dando tu ex Profesora que hoy debe estar cerca de los 70 años y telefónicamente te estaba contestando de buena fe.

Este fuerte sentimiento de indignación fue cambiando a medida que iba confirmando que ella se había percatado de que le estabas haciendo sí o sí un reportaje que iba a ser eventualmente publicado. 


En segundo lugar -y reconozco que quizás este mail es apresurado puesto que he leído el reportaje muy ansiosa y apuradamente, y no quiero volver a leerlo (no me hizo bien hacerlo) me sorprendió la cancha y altura con que te respondió la Profesora. Mi división no se dio tiempo para conocer a fondo a esta profesora -los docentes que la reemplazaron interinamente, salvo la Chochi, fueron de terror- y tampoco se dio cuenta de que fuimos usados miserablemente por las autoridades que manejaban 
(y nos manejaban) discrecionalmente el colegio en aquel entonces.

Cierto es que la referida docente estaba en la lista de los innombrables como Cevallos, Bacigalupo, y quizas por entonces para nosotros, Giró. 

A la profesora Margarita Giró la tuvimos en 2º y 4º año. Entonces,  más maduros, tuvimos la posibilidad de  respetarla y reconocerla como a una de nuestras mejores docentes. Ella nos entregó nuestros diplomas al cumplirse veinticinco años de egresados. 


Finalmente, todo me hace concluir que aún con sus más y sus menos , el clima en el colegio es harto mejor en la actualidad que en nuestros tiempos.

No sé si felicitarte o no por tu iniciativa. 

D.A. 
(N. de la R.: no se publica el nombre del autor a pedido suyo). 




     Queridos todos:








Simplemente quiero aclarar que en ningún momento me sentí miserablemente usada por las autoridades del año 73. Por el contrario, esa movida me hizo asomarme al mundo de los adultos, despertando mi curiosidad y mi espíritu cuestionador, sintiéndome protagonista de la historia de esos días, 
participando de una toma del colegio donde lo importante para mis trece años era acceder al inviolable salón de actos y cantar "Y rasguña las piedras" mientras miraba al chico que me gustaba, fumar y quedarme de noche.


Ellos me hicieron tener mi primera experiencia con la plástica y el teatro, y reprodujeron en el colegio un sentimiento que rondaba a muchos en la calle de esos días, y que tenía que ver con sentir que una sociedad más justa, más feliz, más digna, llena de música y de poesía era posible.



Nada de lo que viví después, ni siquiera en la mortuoria Escuela de Bellas Artes que transité durante la dictadura, fue más rico, y pasional que esos meses de marzo del 73 hasta el horror lopezrreguista.

En cuanto a la turra (sic)  de la Picardo, el concurso que la hizo titular obviamente no evaluó la ética ni la humanidad del docente encargado de formar a adolescentes.

Su maltrato, su soberbia, su desamor por el otro, y su impunidad para mandar a examen sin decir agua va, y que "la vida se rige por las tres P : Poder, Prestigio y Pesos" la hicieron bien merecedora del raje que la gloriosa 3º 3º le otorgó en un maestro gesto de dignidad.

¡ Chan chan ! 


Mariana. Schapiro, ex alumna promoción ‘76, artista plástica.





    

El reportaje está muy bueno.
Ahora, fui alumna de las susodichas, Piccardo, Cevallos y Sotile, y la vida hizo que me convirtiera en docente.
Estas tres , entre otros, fueron el mejor modelo a "no imitar".

Mónica



    Eduardo:










Me gustó El Pellegrinense.



Voy por partes:

a) Entrevista con la Piccardo: Me parece un poco confusa. No está claro qué se vivía en esa época. Me parece que merece una introducción narrativa para ponerle un marco de referencia. 


Tengo dos anécdotas para contarte que pueden servir para sustentar mi opinión:


1- Por esos mismos años, en el '74, con Isabel Perón, yo era ayudante en "Procesamiento de datos ", en Ciencias Económicas, con el Dr. Escribal (posteriormente rector del Pelle). 



Él daba clase en el Colegio de una materia que creo que se llamaba igual que la de la Facu. Viajaba, y repartió las cátedras.

Sabía que me moría por volver al Pelle de profe y esa cátedra me la dejó a mí. 



Yo tenía 21 años y estaba recién recibida. La materia era una optativa de 5to. año que venía después de dos horas libres. Mis alumnos tenían 17 y 18 años. 

Primera clase: tres chicos presentes. Segunda clase: dos. 

Lo único que se me ocurrió fue pedirles a los que venían que les preguntaran a sus compañeros si tenían la intención de no concurrir en forma definitiva y en ese caso, yo tampoco iría y anulábamos la materia. 

Tercera clase: concurrencia masiva. El contenido era un plomo teórico que tenía como eje conceptual el sistema binario y bla...bla...bla. 

El país era un hervidero y los chicos querían saber qué se vivía en el país. Eso reclamaban de mí y yo se los di; desde mis 20 años y mi inocente parcialidad. Todos, ellos y yo, participamos de un permanente debate en cada una de esas reuniones que ya no eran clases.

Un día, el que era vicerrector de la tarde, un muchacho joven, militante peronista, llamó a mi casa para imponerme que fuera al Colegio porque estaba "tomado". Reaccioné con furia diciéndole que no tenía jerarquía sobre mí en el aspecto político y que yo decidía con absoluta independencia. No recuerdo qué pasó después, pero renuncié por telegrama. 

2.- Tercer año del "Pelle"-año 66-. Profesora de Historia: la excelente Susana Soba Rojo .
Susana Soba Rojo
Paralelamente al programa, armó un juicio a Rosas que duró todo el año. Dividió el curso en fiscales, defensores y jurado. Repartió bibliografía a favor y en contra. Nos encontrábamos en el aula de abajo, en el pequeño anfiteatro. Rosas salió absuelto y yo me olvidé por qué pero nunca me olvidé de la Soba Rojo.
La reflexión es que los hechos se dan en un contexto determinado. Uno, cada uno, prioriza según su escala de valores y su manera de entender el mundo. 

Voy a la votación por la Piccardo

Creo que hubiera votado por su huída. Me importa más lo que no está en los libros. A los alumnos se les enseña más siendo. El docente siempre es un modelo, por identificación o por rechazo, y siempre trasciende lo que enseña. 

Julián Marías dice:

" Contagiar el pensamiento, pensando ante los estudiantes con ellos, es la función primordial del profesor, la única que justifica la existencia. Si no 
¿ para qué ? Hay libros y ensayos y artículos y mapas y bancos de datos. Todo está mejor y más completo en ellos. Lo que no está es el entusiasmo, el gusto por las cosas. En esos materiales no hay respeto, ni veneración, ni ese sacro estremecimiento que suscita la verdad entrevista o recién descubierta..."

Creo en la pasión, en la sabia ignorancia del que siembra la semilla como acto de supervivencia, de natural procreación, de deslumbramiento por la vida. Creo que los chicos son mucho más que un registro contable, una ecuación o una cadena de aminoácidos. Que están siempre involucrados en las circunstancias adultas desde un lugar de desamparo, porque son depositarios de arbitrariedades continuas.

¿ Cuál es la exigencia productiva ? ¿ La nota ? 
¿ Mandar a examen ?
La evaluación es necesaria: el punto es qué se evalúa y cómo. No se puede vivir en un termo. Cumplir los programas no significa algo valioso en sí mismo. Mejor es tener criterio, usarlos como hilo conductor. ¿Por qué dar por sabido lo que no se sabe?
¿No es mejor volver sobre lo supuestamente visto y aclarar conceptos, dudas?

No coincido con la Piccardo en que el estudio de los contenidos influye de manera determinante en la elección de nuestra profesión. Me parece que conocer el área de aplicación, sentir el compromiso del docente con lo que enseña, percibir su propio placer al ejercer, vislumbrar un mejoramiento en la vida de la sociedad por nuestra posible acción, son motivadores más efectivos. 


Patricia Schapiro,  Promocion ‘69

Tu que puedes, vuelvete. JULIETA CARRANZA.// EL PELLEGRINENSE 2003

 Desde la ciudad de Necochea, la profesora Julieta Carranza  (profesora de literatura entre 1956-1970)




                   “Tú que puedes, vuélvete”


Estas reflexiones tendrán, sin duda, un tono ligeramente nostálgico. Se referirán a la especial relación entre aquellos adolescentes llenos de proyectos y expectativas, que hoy son mujeres y hombres maduros y una mujer- joven entonces y hoy pisando la sombra de la ancianidad- que oficiaba de guía para entrar en el mundo , bello e inquietante, de la literatura.

 Cuando veo a los estudiantes de hoy, organizándose para obtener “rebajas” en el nivel de exigencia intelectual; cuando me entero de que se restringen las horas y los días de dedicación a la  excitante tarea de comprender, me pregunto si en mi recuerdo no habré inventado los ojos ávidos o los silencios de templo con que Uds. escuchaban un poema de Neruda o un fragmento de Kafka. Si habré idealizado el vínculo que nos unía, hecho de trabajo, de severidad, de entrega, por un lado y de disciplina intelectual, de travesuras, de no merecida admiración, por otro. Ese entretejido de pensamientos, de esfuerzo, de emociones, de rabia y de despertares, nos unía, hacía un todo en el que, sin embargo, cada uno  conservaba y guarda aún hoy, su perfil individual, enriquecido por aquel transcurrir cotidiano del esfuerzo,

 Y aquí, enfrentada a la idea del transcurrir, me resulta inevitable la alusión al río de Heráclito, siempre el mismo y siempre diverso. El caudal imparable  de los jóvenes que crecen, que se hacen padres, que van hacia la vida, que se dispersan. Y yo, viéndolos pasar, tratando de detener un instante esa fugacidad de vértigo en el que intenté sembrar una simiente que fructificaría, con suerte, cuando el impulso ya los hubiera llevado lejos.

 Pero al cabo de los años, el milagro del regreso. La búsqueda y el reencuentro, que, en realidad es la reunión de los fragmentos que una irresistible fuerza centrífuga había diseminado. Pero que no había tenido el poder de mellar los lazos sutiles construidos con esperanza y tenacidad.

 Y aquí estamos. Ustedes con el latido joven en los corazones, buscando rescatar la frescura de aquellos muchachos que entraron trémulos de espera al Pellegrini, aunque tratando también de olvidar las decepciones y la incomprensión que muchas veces los signó y los rebeló. Claro, todos imperfectos, todos vulnerables; algunos, arbitrarios o hinchados de solemnidad. Y yo, un puro júbilo, con la gratitud de sentirlos cerca, de regreso.


Mme Serra/ EL PELLEGRINENSE Año 2004

 Estrellas de la Noche : Madame Serra


Qué edad tiene profesora ?
Ochenta y cinco



¿Ud sabe que fue una de las profesoras mas ovacionadas en el acto del 29 de octubre ?



¡Ja,ja,ja !

No me digas . . . ¡Qué alegría !

¿No se dio cuenta ?

No, no me di cuenta.

Los chicos le dedicaron La Marsellesa

Sí, me lo dijiste el otro día.

¿Qué le pareció el acto ?

Precioso, precioso. A mí me dejó un calor en el corazón . . vos tenés calor en el corazón.

¿Tenés pareja ?

Más o menos.
No. . . . ¿ Sabés por qué te pregunto, acabo de conocer una chica norteamericana, de muy buen nivel en la casa de mi hijo, la chica es amorosa ?
¿Y ... ?
Cincuentona
Aja
Y yo pensé qué interesante; le voy a preguntar a Eduardo si tiene pareja.
¿Con la de cincuenta ?  Trop vieille pour moi. Merci  mais non.
Risas
Mejor volvamos al acto, Madame.
Vinieron algunos alumnos a saludarme, pero no los reconocí Yo tenía tercero y cuarto. ¡Ay, qué colegio, qué colegio era aquél . . . . . . ! ¡Uno apretaba y los chicos daban !
Yo estaba en tres colegios, pero llegaba al Pellegrini y eran una fiesta las clases. Los alumnos respondían. Eran amorosos.

¿Con qué colegas suyos se encontró en la fiesta, que la hayan puesto muy contenta ?
Mme. Casey, más que una amiga, es una hermana mía. Después Guibourg, lástima que se le cortó un cable, éramos tan amigas, pero un día se enojó conmigo . . .

Yo me quedé viuda a los 41 años; fue muy duro. Leonor tiene un carácter muy bravo. 
Tambien vi al inefable Jorge Gullo. También recuerdo a tu profesora, Bichi Stuart, pobrecita, qué jovencita que falleció.

Conocí a a Alberto Sarasola también. Ibamos con él al Teatro Colón. ¡Gran profesor ! 

También recuerdo a Luis XIV, una excelente persona, Miss Giluet; es un sobrenombre que le hemos puesto, por sus peinados pomposos; cariñosamente.

Risas

Entré al colegio en el 61, introducida por Mme Casey.Yo gané concurso académico así que era profesora titular.Guardo hermosos recuerdos del Pellegrini y esos cafés que tomábamos con los colegas en los recreos, muchas veces llegábamos tarde a dar clase.
 
Risas
Te voy a contar una anécdota con Aurora Caminos de Artola. Era una excelente profesora. Yo la conocí en una oportunidad siendo muy jovencita. Años después, muchos años después me la encuentro en la sala de profesores. ¡Fue una gran alegría reencontrarla ! ¡ Es una muy buena persona !


A Ileana Pagani le debo un gran favor. Me ayudó a hacer ingresar a mi nieta al Lenguas Vivas, la Beba Pagani, queridísima. Yo soy muy sensible, Eduardo.
-
Su hermano la vino a buscar al acto.
Sí, me vino a buscar, pero yo no me quería ir nunca Eduardo.
¿Qué fue lo que mas le gustó del acto ?
Mmm . . . . . .
Ahora que me acabas de decir que me aplaudieron tanto, eso fue lo que más me gustó.

Risas
¿Por qué la quieren tanto los chicos ? ¿Ud aprobaba a todos ?
No, para nada. Yo mandaba a examen.-Pero era justa. Solía tomar examen con Monsieur Gulló. El si que era bravo. Una vez a un chico le dijo:
-Conjugue el verbo avoir. No sabía.
- Bueno, le dijo, vaya, tiene un 1.
¡Eso no se hace !

Risas

Che, vamos a tomar el té . . .  Yo me jubilé en el 78, mi hijo se acababa de ir a vivir a Europa.

Profesora, ¿puedo preguntarle cuál es su haber jubilatorio ?
Mi haber jubilatorio es alto, muy alto, $ 500: 30 horas de cátedra durante 36 años, ¿Te parece a vos ?
Seguramente el año que viene realizaremos una nueva fiesta en oportunidad de la entrega, que esperamos hacer del piano al colegio. 
¿Va a venir ?
Ah, entonces voy a cantar yo, y en francés. Canté yo muchas veces: 
¿Qué sabe cantar profesora ?
Lo que quieras.

Y la profesora termina entonando espontáneamente, con una hermosa voz:

Allons enfants de la patrie 
Le jour de gloire est arrivé!
Contre nous de la tyrannie
¡L'étendard sanglant est levé !
¡L'étendard sanglant est levé !

Estimado Eduardo: 

Muchas gracias por las fotos de mi madre, es emocionante
verla en el Pellegrini, su querido colegio, cómo me hubiera gustado ir...
Ni qué decir tiene que su enseñanza de la cultura francesa ( para mí fue influencia natural desde la infancia: nunca estudié francés) me abrió la consciencia al gran arte poético de los genios Baudelaire, Mallarmé, Rimbaud, Jules Laforgue, Lautrèamont...

Y que cuando paso por Francia, es el día de hoy que agradezco haber tenido una profesora particular como Madame Serra...

Por este regalo que me mandás, no puedo menos que hacerte llegar algo  de lo que yo hago, te mando un pequeño obsequio de links de mi trabajo de poemas y música. 
Bueno Eduardo, gracias otra vez por las fotos, te invito a que charlemos sobre cultura y noticias de nuestros lugares: 
Tienes aquí a un nuevo corresponsal. 
Espero que te gusten los poemas, 

Hasta la próxima, un abrazo de

Claudio Serra Brun

Valencia-España
Te invito a reunirte con nosotros en el Foro Poesur:
Poesur@groups.msn.com

Patricia Silberstein/ EL PELLEGRINENSE

 En torno a Patricia : Evocando a Patricia Silberstein 



De Viviana Abeijón,  compañera de la   3º división TM promocion ’74


    



“Papá, cuéntame otra vez...”


Así empieza la canción de un joven cantautor español, que seguramente habrá crecido escuchando las andanzas juveniles de unos padres de los ’70, del Mayo Francés y la imaginación al poder, en la España de un Franco ya envejecido que no mataba más que el tiempo. De ahí esa visión entre romanticona y edulcorada, de épocas más parecidas al Woodstock hippie que al infierno que tuvimos por aquí...


Y dulce guerrilla urbana
en pantalones de campana.
Y canciones de los Rollings,
Y niñas en minifalda”.

Y sin embargo, cuando trato de traer a la memoria nuestras conversaciones de entonces, siento que estábamos mucho más cerca de esa visión romántica que de una verdadera conciencia de las oscuras fuerzas que estábamos desafiando, jugando un juego que no era nuestro, y que a la vuelta de unos pocos años costaría la vida de tantos...

¿Qué decir de Patito ? Que era dulce y rubia, y que ciertamente lucía tan bien su minifalda. Que cantábamos a morir las canciones de Sui Generis, y que tan pronto nos sentàbamos en coro a su alrededor para oir extasiadas sus primeras experiencias sexuales, como para asomarnos a los misterios del explosivo plástico. Con la misma fascinación, la observábamos oficiando como sacerdotisa iniciada en rituales de vida y de muerte que ni nosotros ni ella terminábamos de entender del todo. 

Teníamos apenas quince años, y nos asomábamos a la vida en un momento en que a través del mundo la oleada de revoluciones desatada por la experiencia cubana había puesto a los pueblos a soñar.

El golpe militar en Chile fue nuestro bautismo de fuego, y de pronto salimos a las calles y cambiamos los bailes de los sábados por las manifestaciones. Y coreábamos “Hermanos chilenos, no bajen las banderas, que acá estamos dispuestos a cruzar la cordillera” con la misma pasión con que los adolescentes de hoy corean Bandana.

A la vuelta de los años me pregunto si realmente algún grupo armado de aquellos tiempos habrá ido real y concretamente a defender con esas armas el gobierno de Salvador Allende. Lo dudo, porque ni el propio gobierno de Allende había preparado a su pueblo sobre lo que podría venìrseles encima. Tan convencidos estaban de la posibilidad de la vía electoral al socialismo. Pero bueno, eso es materia de otra historia.

O tal vez, no. Porque hablando de dirigencias irresponsables, recuerdo un volante que circuló por el colegio en esos años, con una estrella de cinco puntas en el copete, donde la maldita profe de Química, que en otras épocas no habría pasado de ser una reverendísima h.... de p....., se había transformado por obra y gracia de algún granujiento quinceañero sobrepolitizado en ..... un agente del Imperialismo! Nada más y nada menos!

Quiero creer que ningún adulto de esa corriente vio semejante insulto a la razón, aunque más no sea por el respeto que me merece una dirección que, al menos, tuvo la decencia de morir junto con sus militantes. Pero valga el detalle para ilustrar la locura de esos años de plomo reflejada al interior de un colegio secundario, donde pibes más preparados para organizar el viaje de egresados que la revolución socialista, se veían ante la alternativa del “pase a la clandestinidad”.

Y acerca de Patricia, bueno, no dudo de que a pesar del desfasaje que existe entre mi memoria de los 16 y su elección de los 19 ò 20, haya sido plenamente conciente de lo que hacía. Lo cual no exonera en absoluto de responsabilidad política a los dirigentes que llevaron una generación entera al desastre.

A la luz de los hechos, duele pensar que tanta muerte joven haya sido en vano. Hubiera sido hermoso reencontrarla, aunque más no fuera convertida en una “idishe mame” o siendo alguien totalmente diferente de lo que algún día quiso ser. Pero qué lindo si la hubieran dejado llegar a serlo! Aunque ya no compartiéramos ideas, habríamos intercambiado fotos de nuestros hijos, los recuerdos de las locuras que hicimos juntas, el afecto...en fin, la vida transcurrida.

O tal vez mejor, si siguiéramos adhiriendo a las mismas ideas, sentarnos a reflexionar sobre lo vivido, y reafirmar que el error no estuvo en el sueño, sino en el método elegido para realizarlo. Y convenir que el camino será más largo de lo que creíamos, pero que alguna vez habrá que seguirlo hasta el final, porque el atajo resultó un callejón sin salida.

 “Detrás de las paredes, que ayer te han levantado
 te ruego que respires todavía.
Apoyo mis espaldas, y espero que me abraces,
Atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras... hasta mí.”

Pato, no me despido porque nunca te fuiste ni te irás del todo. En realidad, la presencia de tu ausencia se sienta entre nosotros cada vez que se reúne la Tercera. Y aunque nadie te nombrara, en algún momento estaríamos hablando de vos y de todos los demás. 

Nuestra generación llevará siempre, como una sombra, la marca de los que faltan, y la clara conciencia de ser sobrevivientes. 

Sólo espero que descanses en paz, porque mientras unos pocos sigan teniendo demasiado y millones casi nada, tu sueño estará a salvo y multiplicándose por simple arte de humanidad empecinada. 

Viviana Abeijón,  compañera de la   
3º división TM promocion ’74